Agnes Gonxha Bojaxhiu nació el 26 de agosto de 1910 en Skopie, Macedonia y murió el 5 de septiembre de 1997 en Calcuta, India. Tras su muerte, fue beatificada por el papa Juan Pablo II.
Agnes ingresó desde muy temprana edad en la Congregación Mariana de las Hijas de María, donde inició su actividad de asistencia a los más necesitados. A la edad de 18 años viajó hasta Dublín (Irlanda) para profesar en la Congregación de Nuestra Señora de Loreto. En ese lugar recibió el nombre de Hermana María Teresa, en honor a la santa patrona de los misioneros, Thérèse de Lisieux.
Posteriormente se traslado a la ciudad de Calcuta en donde se dedicó a atender a los enfermos y pobres de la ciudad. En 1937 cambió su nombre a Madre Teresa de Calcuta. En 1950 fundó la Congregación de las Misioneras de la Caridad, aprobada en 1965 por Pablo VI. Las integrantes de esta congregación, debían sumar a los votos tradicionales el de la dedicación a los “más pobres de entre los pobres”.
El libro Something Beautiful for God, de Malcolm Muggeridge en 1970 la dió a conocer internacionalmente como persona humanitaria y defensora de los pobres e indefensos. Obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1979 y el más alto galardón civil de la India, el Bharat Ratna, en 1980, por su labor humanitaria. Su congregación siguió igualmente en aumento y, en el momento de su fallecimiento, operaban 610 misiones en 123 países, incluidas tareas en hospicios y hogares para personas con sida, lepra y tuberculosis, comedores populares, programas de asesoramiento para niños y familias, orfanatos y escuelas.
Aqui te comparto unas frases de la Madre Teresa:
Haz las cosas pequeñas con gran amor.
No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar.
El amor para que sea auténtico tiene que doler.
El perdón es una decisión, no un sentimiento.
El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio.
No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor.
Si no se vive para los demás, la vida carece de sentido.
Las críticas no son otra cosa que orgullo disimulado.
La crítica es el cáncer del corazón.
Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos.
Empieza transformando todo lo que haces en algo bello para dios.
La revolución del amor comienza con una sonrisa.
Hay una cosa muy bonita: compartir la alegría de amar.
La oración dilata el corazón hasta el punto de hacerlo capaz de contener el don que dios nos hace de sí mismo.
La alegría es oración, la señal de nuestra generosidad, de nuestro desprendimiento y de nuestra unión interior con dios.
Preferiría cometer errores con gentileza y compasión antes que obrar milagros con descortesía y dureza.
Hay males que no se pueden curar con dinero, sino sólo con amor.
El futuro no está en nuestras manos. No ejercemos poder sobre él. Sólo nos queda actuar, aquí y ahora.
Hoy en día el mundo está cabeza abajo y sufre tanto porque hay muy poco amor en los hogares y en la vida familiar.
La amargura y el orgullo son hermanos gemelos;el mal humor y la irritabilidad son sus inseparables acompañantes.
La paz comienza con una sonrisa.
El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio.
El sufrimiento de unos puede ser provocado por la ambición de otros.









