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21 Consejos Para Una Vida Plena

June 17th, 2011

UNO. Dale a la gente más de lo que esperan recibir y hazlo con alegría.

DOS. Cásate con un hombre/mujer con quien te guste platicar. Conforme envejeces tu sentido por conversar se enriquecerá como cualquier otro.

TRES. No creas todo lo que oyes, no te gastes todo lo que tienes y no duermas todo lo que quieres.

CUATRO. Cuando digas ‘te amo’, dilo con un profundo sentimiento.

CINCO. Cuando digas ‘lo siento’ mira a la persona a los ojos.

SEIS. Está comprometido por lo menos seis meses antes de casarte.

SIETE. Cree en el amor a primera vista.

OCHO. Nunca te rías de los sueños de los demás. Las personas que no tiene sueños, no tienen mucho.

NUEVE. Ama profunda y apasionadamente. Puedes salir herido, pero es la única manera de vivir la vida plenamente.

DIEZ. En desacuerdos, pelea justamente. No digas nombres.

ONCE. No juzgues a la gente por sus familiares.

DOCE. Habla con calma y piensa rápido.

TRECE. Cuando alguien te hace una pregunta que tu no deseas contestar, sonríe y pregúntale ‘porque quiere saber eso’.

CATORCE. Recuerda que un gran amor y grandes retos siempre envuelven un gran riesgo.

QUINCE. Di salud cuando siempre que escuches a alguien estornudar.

DIECISEIS. Cuando pierdas, no pierdas la lección, aprende.

DIECISIETE. Recuerda las tres R´s: Respeto por ti mismo; Respeto por los demás y Responsabilidad por todos tus actos.

DIECIOCHO. No permitas que una pequeña disputa lastime una gran amistad.

DIECINUEVE. Cuando te des cuenta que has cometido un error, toma inmediatamente acciones para corregirlo.

VEINTE. Sonríe cuando tomes el teléfono para contestar una llamada, la persona que llama lo podrá sentir en tu voz.

VEINTIUNO. Pasa algún tiempo solo.

Cuando Hables, Procura Que Tus Palabras Sean Mejores Que El Silencio

May 21st, 2010


Por Liliana E. González

@LilianaElena

Esta presentación me la mandaron por correo electrónico y como contiene 21 de mis frases y proverbios favoritos aqui se las comparto:

  1. Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación. Proverbio
  2. Si te caes siete veces, levántate ocho. Proverbio
  3. La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces. Proverbio
  4. ¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada? Proverbio
  5. Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta. Proverbio
  6. Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio. Proverbio
  7. El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él. Proverbio
  8. Añorar el pasado es correr tras el viento. Proverbio
  9. Cuando el carro se haya roto muchos os dirán por donde no se debía pasar. Proverbio
  10. Si eres paciente en un momento de ira, escaparas a cien días de tristeza. Proverbio
  11. De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso. Napoleón I
  12. Las preguntas no son nunca indiscretas. Las respuestas, a veces sí. Oscar Wilde
  13. Es menos malo agitarse en la duda que descansar en el error. Alessandro Manzoni
  14. Las ideas no son responsables de lo que los hombres hacen de ellas. Werner Karl Heisenberg
  15. Huye de los elogios pero trata de merecerlos. François Fénelon
  16. Si la juventud es un defecto, es un defecto del que nos curamos demasiado pronto. James Russell Lowell
  17. El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va . Antoine de Saint-Exupery
  18. Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria. Mahatma Gandhi
  19. En la vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias. Robert Green Ingersoll
  20. Como no tenemos nada más precioso que el tiempo, no hay mayor generosidad que perderlo sin tenerlo en cuenta. Marcel Jouhandeau
  21. Deberíamos usar el pasado como trampolín y no como sofá. Harold MacMillan

Y tu, ¿Cómo Reaccionas Ante la Adversidad?

April 14th, 2010

La hija se quejaba con su padre acerca de su vida y de como las cosas le resultaban tan difíciles.

No sabía como hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida.

Estaba cansada de luchar.

Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo.

Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte.

Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo.

En una de las ollas colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café.

Las dejó hervir sin decir palabra.

Su hija esperó impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su padre.

A los veinte minutos el padre apagó el fuego.

Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón.

Sacó los huevos y los colocó en otro plato.

Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente.

Mirando a su hija le dijo: “Querida hija, ¿qué ves?”

-”Zanahorias, huevos y café”, fue su respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias.

Ella lo hizo y notó que estaban blandas.

Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera.

Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro.

Luego le pidió que probara el café.

Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humíldemente la hija preguntó: -”¿Qué significa esto, padre?”

El entonces le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: el agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente.

La zanahoria llegó al agua fuerte y dura, pero después de pasar por el agua hirviendo, se había vuelto débil y fácil de deshacer.

El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.

Los granos de café sin embargo, eran únicos; después de estar en el agua hirviendo, habían cambiado al agua.

- “¿Cuál eres tú?”, le preguntó a su hija.

- “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?

¿Eres una zanahoria que parece fuerte, pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?

¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable?.

¿Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido?

Por fuera te ves igual, pero… ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?.

¿o eres como un grano de café?

El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor.

Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

Y tú, ¿cuál de los tres eres?”

Créditos de foto: Restonomía