Por Liliana E. González
@LilianaElena
Yo, la Peor, es una novela publicada en 2009, de la autora mexicana Mónica Lavín, con la que ganó el “Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska”.
“Yo, la peor de todas…” fue la frase que sor Juana Inés de la Cruz grabó con su sangre en el arco de la enfermería del convento de San Jerónimo.
La protagonista es Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, poeta y dramaturga del siglo XVII. Sor Juana, monja jerónima, es vista desde los ojos de las mujeres que la rodean; es ya una niña inquieta, joven entusiasta, o una mujer madura dedicada a sus estudios en el encierro del convento, donde vive el apogeo de su producción artística.
Es una obra que aglutina elementos clave sobre la vida de la poetiza y describe acontecimientos sobresalientes del siglo XVII, como la llegada de los virreyes de Mancera y de la Laguna a la Nueva España, o las revueltas que se vivieron en ese siglo debido a la escasez de alimento provocada por la pérdida de cosechas; sin embargo estos datos se diluyen entre las historias de alcoba de los personajes secundarios, quitando relevancia a momentos históricos que marcaron tanto la vida de Sor Juana como la propia historia de México.
No desvela grandes misterios sobre Sor Juana Inés de la Cruz, pero retrata el espíritu femenino de la época y el mapa de la sociedad de castas. Se trata de una novela dotada de una gran documentación histórica, escrita con calidad narrativa y contada de una manera muy elegante y seductora, con escenarios bien armados, historias bien trazadas, porque cada personaje: la prima, la cortesana, la sirvienta negra, tiene una historia y esa historia hace el cosmos del siglo XVII. Enfocada en el mundo femenino que rodea a la musa, ofrece una mirada sobre las historias de las mujeres de la época de Sor Juana, mientras la vida de la poeta avanza y se desarrolla.
Yo, la Peor, es una novela de 384 páginas dividida en tres partes, las cuales se inauguran con una invocación a Santa Paula y con una de las cartas que la poetiza dirige a María Luisa Manrique, condesa de Paredes y virreina de la Nueva España.
En la primera parte, Juana Inés, la niña incursiona en el mundo del conocimiento, asistiendo secretamente a la escuela Amiga, junto con su hermana María. La autora describe los ambientes y los personajes que rodearon la niñez de la futura escritora: la convivencia con los esclavos negros, la relación con sus hermanas, su abuelo, la vida de su maestra y su madre, Isabel, así como los paisajes que disfrutó mientras crecía en la hacienda de Panoayan.
En la segunda parte, Juana Inés se traslada a la capital. Primero reside en casa de sus tíos María y Juan Mata, posteriormente, su vida, gracias a su inteligencia, da un giro que la coloca en el palacio virreinal. Aquí, el personaje es ya una joven audaz de 15 años, quien comparte experiencias con Bernarda Linares, también dama de compañía de la reina. Los escenarios, en esta parte de la novela, se desplazan a los corredores y salones del palacio virreinal, donde se desvela la vida íntima de los personajes que los habitan y que rodean a Juana Inés. Aquí el interés de la autora se centra en describir la relación de la joven poeta con la virreina, en primer lugar; y con los hombres, en segundo lugar.
En la tercera parte Juana Inés está instalada ya en el convento de San Jerónimo y es posible enconstrarse con personajes tales como Sor Cecilia, quien interesada también en las letras resulta a veces una aliada o una delatora de la protagonista. También aparece en escena una de las amigas y mecenas más importantes de la poeta, la marquesa y virreina María Luisa Manrique, de quien se nos muestran sus tribulaciones y visión personal del mundo.
La novela culmina con los últimos años de la protagonista: cuando se ve obligada a dejar sus estudios y refrendar su fe, celebrando sus bodas de plata con Dios hasta la muerte. El final está enmarcado con una cuarta epístola que la monja dedica a la condesa de Paredes, donde expresa los sentimientos que la invaden a raíz de los ataques que sufre por parte del los representantes de la Iglesia para que dedique su vida por completo a la devoción religiosa y en donde deja ver en la protagonista una posición subversiva ante tal situación.